Tras la alegría colectiva del Ram, la representación de la plaza da protagonismo a una conversación: el encuentro de Jesús con la Samaritana junto al pozo de Jacob. El agua, el cántaro y la palabra construyen un cuadro que contrasta con las escenas multitudinarias.
El diálogo junto al pozo de Jacob
Jesús, cansado del camino, se detiene a descansar. La mujer llega a buscar agua y el encuentro se convierte en un diálogo sobre la sed, la vida y el reconocimiento de Jesús. El pozo es el centro visual de la escena, pero el sentido dramático depende sobre todo de los versos y de la relación entre los intérpretes.
La promesa del agua viva transforma una necesidad cotidiana en un significado espiritual. La Samaritana pasa de la sorpresa inicial a escuchar y reconocer a quien le habla. Su intervención introduce una pausa de conversación antes de los episodios de la Última Cena, la traición y la detención.
Las mujeres que han interpretado a la Samaritana
La historia de este papel también se conserva en la memoria de sus actrices. Mercè Roviras Bofill recuerda que Carles Perpinyà le propuso interpretar a la Samaritana cuando tenía dieciocho años. Ella se veía demasiado joven, pero el director la animó a aceptar. Sitúa su participación en unos cinco años, una duración recordada que no sustituye un registro completo de repartos.
Maite Poch Roviras, que también había participado en el Ram y había sido uno de los pequeños ángeles de la Samaritana, recuerda haber interpretado a este personaje durante dieciocho años. Ambos testimonios permiten seguir trayectorias distintas dentro del mismo papel, sin convertirlas en una sucesión anual que todavía no tenemos documentada.
Preparar el personaje y la escena
Mercè explica que Carles trabajaba con los actores la respiración, la intensidad de la voz y el gesto. Aprender el texto también implicaba saber cómo decirlo. Maite recuerda una etapa en la que la Samaritana y la Verónica se peinaban en su casa, donde su madre trabajaba como peluquera; más adelante, la preparación se concentró en la Casa de Cultura. Es un cambio recordado, no un calendario exacto de traslados.
El pozo necesita, además, trabajo material. Pere Maspoch recuerda el mecanismo de la escena y expresa el deseo de que el pozo fuera más bonito y práctico. Es una propuesta personal de mejora, no una reforma documentada como ejecutada.
Fuentes y continuidad
Texto escénico: La Processó de Verges, edición de 2011, escena de la Samaritana. Entrevistas de Mercè Roviras Bofill, Maite Poch Roviras y Pere Maspoch dentro del proyecto Memòria Viva La Processó, analizadas en el marco de esta investigación.
Para conocer las adaptaciones y revisiones del diálogo, consulta la historia de los textos.



Fotos: Albert Barnosell | Instagram