Carles Perpinyà Sais

Carles Perpinyà i Sais (1917–1989, según Màriam Serrà)

Carles Perpinyà, hermano de Maria Perpinyà, tuvo un papel central en la reorganización teatral de la Procesión durante los años cincuenta. Según Màriam Serrà, fue nombrado director en 1950 y el Patronato aprobó en 1955 la concentración de las escenas en la Plaza. El proceso de reorganización también incorporó un sistema de entrada de pago para la representación, destinado a contribuir a los gastos; aquí no se fija el año exacto de su implantación.

La reorganización fue acompañada de una renovación de los textos. Maria Perpinyà aportó su trabajo literario, con adaptaciones y pasajes nuevos que se incorporaron a la representación.

La transformación de los años cincuenta

La relación de Carles Perpinyà con el teatro venía del Orfeó Vergelità. El estudio de Jordi Roca en La processó de Verges. Text de l’obra describe este entorno musical y teatral como un antecedente de su dedicación a la Procesión. Su trabajo unió la experiencia de dirigir actores con las necesidades de una celebración representada por los propios vecinos.

Hay que distinguir las etapas de la reorganización. Màriam Serrà sitúa su nombramiento como director en 1950 y la aprobación de la nueva distribución escénica por el Patronato en 1955. El cambio se preparó a lo largo de aquellos años; no conviene explicarlo como una decisión única tomada y completada en un solo momento.

La concentración de escenas en la Plaza dio continuidad teatral a la primera parte de la Procesión. El recorrido por las calles continuó como segunda parte. La venta de entradas para la representación en la Plaza, mientras el tramo de las calles seguía siendo de acceso libre, ayudaba a sostener los gastos.

Esto no significa que Carles inventara cualquier representación anterior en la Plaza. Roca documenta un tablado para Pilato en este espacio desde 1920. El alcance de la reforma de los años cincuenta fue reunir y reorganizar escenas antes repartidas por diferentes lugares del pueblo.

Dirigir una representación hecha por el pueblo

Los recuerdos de los participantes permiten ver qué significaba este trabajo de dirección. Mercè Roviras Bofill recuerda indicaciones sobre la respiración, la intensidad de la voz, el movimiento y la expresión de los personajes. Maria Ruart Ribas explica su exigencia y su manera de implicar a personas en la representación. Son testimonios personales sobre la práctica teatral, no un registro completo de los ensayos de cada año.

El trabajo con Maria Perpinyà completaba esta transformación: Carles intervenía en la organización escénica y Maria en los textos. Su colaboración permite entender que renovar la Procesión implicaba trabajar al mismo tiempo sobre lo que se decía, la manera de decirlo y el lugar donde se representaba.

La representación en la Plaza conserva la importancia de aquella reorganización, pese a las aportaciones y cambios posteriores. La continuidad de la Procesión incluye esta capacidad de transmitir una forma y volver a trabajarla con cada generación.

Fuentes de la ampliación

Màriam Serrà, Verges i la processó que no es veu (El Mèdol, 1998), p. 46–47. Jordi Roca, estudio introductorio de La processó de Verges. Text de l’obra (Diputació de Girona, 2011), p. 8 y 10–13. Entrevistas de Mercè Roviras Bofill y Maria Ruart Ribas dentro del proyecto Memòria Viva La Processó, analizadas en el marco de esta investigación.

Según Màriam Serrà (p. 46), en 1978 el Patronato, en reconocimiento a su trabajo y dedicación, lo nombró miembro de honor.

Murió durante la Semana Santa de 1989. Según Màriam Serrà (p. 47), las Manages guardaron aquel año un minuto de silencio en su memoria.

Nota sobre las fechas biográficas. Serrà (p. 46) publica 1917–1989; la versión anterior de este artículo daba 1918 como año de nacimiento. Se adopta 1917 con atribución a la autora, a la espera de un documento nominal que resuelva la discrepancia. En cuanto a la muerte, el texto anterior daba el Martes Santo, 21 de marzo de 1989, mientras que Serrà (p. 47) la sitúa el Miércoles Santo. Sin un documento primario que permita decidir entre estos datos, el relato mantiene la referencia general a la Semana Santa de 1989.

Carles Perpinyà i Sais - Foto cedida per Conxa Perpinyà
Carles Perpinyà i Sais – Foto cedida per Conxa Perpinyà