El Huerto de Getsemaní en Verges: Oración y beso de Judas

Icona de mans resant sota una branca d'olivera sobre fons grana, escena de l'Hort de Getsemaní.

La escena del Huerto de Getsemaní en Verges es el puente definitivo entre la libertad y la Pasión. Dejamos atrás la piedra desnuda de la Plaza para adentrarnos en un escenario vestido con olivos reales, donde el silencio de la oración se rompe por el ruido de las armas. Este cuadro del Huerto de Getsemaní en Verges es un momento de contrastes brutales que transmite al público la soledad y la angustia de Jesús antes de ser entregado.

La agonía y la aparición del Ángel

Mientras los apóstoles Pedro, Santiago y Juan caen vencidos por el sueño alrededor de un fuego real, Jesús se enfrenta a su agonía más humana. Arrodillado, pronuncia la oración al Padre: “¡No enviéis a vuestro hijo este cáliz y peligro!”.

En este momento de máxima debilidad, aparece la figura del Ángel, una imagen icónica de la Procesión de Verges, que le ofrece el cáliz de la Pasión. La determinación de Jesús al aceptar su destino —“Cumpliré vuestra voluntad”— marca el cambio de tono hacia la tragedia inminente.

El beso de Judas: La señal de la traición

La quietud del Huerto de Getsemaní en Verges se rasga con la llegada de Judas, seguido de un pelotón de Jueus armados con cadenas y antorchas, y las Manages con toda su trompetería. Judas utiliza la señal pactada en el Sanedrín: un beso para identificar al Maestro en la oscuridad.

Este gesto de falso aprecio es el punto de no retorno que desencadena la violencia en el escenario.

El milagro de la oreja de Malco

La escena contiene el último acto de curación de Jesús. Cuando Pedro, en un arrebato de coraje, blande el cuchillo y corta la oreja a Malco, Jesús interviene inmediatamente. A pesar de estar a punto de ser capturado, toca la oreja de su agresor y lo sana por completo.

Malco, sin embargo, responde con una traición todavía más cruel: “Oh rabí, tan gran favor… Pero, con esto… ¡daos preso!”. Es el momento en que Jesús es atado de manos y estalla contra el Sanedrín, recriminándoles que vayan a buscarlo como si fuera un ladrón cuando siempre había predicado en paz en el templo.

El camino hacia la Sentencia

La escena del Huerto de Getsemaní en Verges acaba con una imagen desoladora. Los discípulos huyen despavoridos y el prisionero, empujado por los soldados y en medio del sonido de los tambores, es conducido nuevamente ante la autoridad romana. La maquinaria del juicio se ha puesto en marcha y el siguiente destino será el tribunal de Poncio Pilato.

Jesús sanando la oreja a Malco - El Huerto de Getsemaní
Jesús sanando la oreja a Malco – El Huerto de Getsemaní
La traición de Judas - El Huerto de Getsemaní
La traición de Judas – El Huerto de Getsemaní | Instagram Albert Barnosell
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