Lluís Llach i Grande nació en Girona el 7 de mayo de 1948.
Es, seguramente, el hijo más ilustre del pueblo de Verges. Sobre Lluís se podrían escribir muchas líneas, incluso muchas páginas, pero no es este el propósito. Sobre su vida como cantante existen páginas muy interesantes y completas en Internet. Aquí quiero centrarme únicamente en su participación en la Procesión de Verges. Desde joven, Llach participó en la Procesión siempre que su agenda se lo permitía, cantando en el coro del Stabat Mater.
En 2009, Lluís Llach se convirtió en el director de la Procesión. Su intención era adaptar y renovar la Procesión al siglo XXI sin que perdiera su esencia tradicional.
Los principales cambios introducidos en la representación de la Plaza Mayor fueron la proyección de imágenes en las paredes y muros de la plaza para ayudar al espectador a entender cómo era la Procesión hace cuatro siglos. En el aspecto musical, se incorporaron fragmentos del Agnus Dei en las escenas donde Jesús tiene un papel destacado, mientras que en las escenas donde Jesús no tiene tanta presencia se introdujeron fragmentos de la Sinfonía nº XI de Shostakóvich.
También se introdujeron cambios escenográficos en las escenas de Poncio Pilato y de la Crucifixión, y se renovaron algunos vestidos.
En cuanto a la Procesión por las calles, la principal novedad fue la colocación de unos potentes filtros en las farolas de las calles por donde pasa la Procesión, con el objetivo de intensificar la luz de las antorchas que llevan algunos integrantes de la Danza de la Muerte. La Danza de la Muerte se mantuvo intacta para conservarla tal como se representa desde la época medieval.
Para llevar a cabo todos estos cambios, Llach contó con la colaboración del director teatral Lluís Danés, el director de iluminación Joan Teixidor y el diseñador de moda Kenneth Perdigon, todos ellos buenos amigos y personas de plena confianza de Lluís.
