La Santa Cena en Verges es el cuadro donde la fraternidad de los apóstoles se quiebra definitivamente. Tras el Lavatorio de pies, la escena se traslada al Cenáculo , donde Jesús comparte su última reunión con los doce discípulos. Este momento de la Santa Cena en Verges destaca por un realismo dramático único, especialmente cuando la tensión estalla tras el anuncio de la traición.
El Lavatorio de pies: Una lección de humildad
El cuadro se inicia con un gesto poderoso: el Lavatorio de pies. Es una lección visual de humildad y servicio donde vemos al Maestro haciendo de sirviente ante sus discípulos.
La resistencia de Pedro —«¡No me lavarás los pies jamás!»— y la respuesta firme y serena de Jesús —«Si no te los lavo, no tendrás parte conmigo»— marcan el tono doctrinal de esta escena. Es un momento de gran cercanía que prepara el camino para la solemnidad que vendrá a continuación.
El anuncio de la traición
Mientras Jesús preside la mesa, el tono de la escena cambia bruscamente al anunciar que uno de sus discípulos le entregará. La confusión se apodera del grupo y los apóstoles, uno a uno, preguntan con incredulidad si son ellos los traidores. Personajes como Pedro y Juan muestran su lealtad absoluta, pidiendo al Maestro que revele quién será capaz de tal maldad.
El desprecio de Judas
Judas Iscariote, el último de los apóstoles en intervenir, lanza su pregunta con rencor: «¿Este traidor sería yo?». La respuesta de Jesús es fulminante: «Sí».
Es entonces cuando se produce el gesto más impactante de la Santa Cena en Verges. Jesús le ofrece un bocado de pan, invitándole a cumplir su destino. Judas, en un acto de rebeldía total, toma el pan y lo arroja violentamente al suelo mientras exclama:
«¡No! ¡Primero lo tiraré, antes no me lo comeré!»
Tras este desplante cargado de maldad, Judas sale corriendo del Cenáculo , dejando a los apóstoles sumidos en el asombro y el rechazo.
La Institución de la Eucaristía y la marcha de Judas
La escena de la Santa Cena en Verges alcanza su clímax con la bendición del pan y el vino. Sin embargo, la paz de la cena se rompe con el anuncio de la traición.
- La traición revelada: Jesús anuncia que uno de los presentes le va a entregar.
- La marcha de Judas: Tras ser señalado, Judas Iscariote abandona la mesa a toda prisa, saliendo de la Plaza en medio de una tensión palpable.
- La despedida: Jesús se queda a solas con los once apóstoles fieles, sabiendo que su tiempo de libertad se agota.
Este cuadro termina con el grupo dirigiéndose hacia el fondo de la Plaza, dejando el escenario listo para el contraste oscuro que representará el siguiente bloque: El Sanedrín.


