El Tabal: el ritmo y la coordinación de la Danza de la Muerte

El Tabal marca el ritmo de la Danza de la Muerte de Verges. El nombre local identifica tanto el instrumento como el personaje que lo toca. Situado detrás del Reloj, acompaña a los cinco esqueletos danzantes y coordina el grupo junto con la Dalla.

El toque que sostiene los saltos

La repetición del toque proporciona a los danzantes una referencia común para el impulso, los giros y el reposo. Serrà analiza la relación entre los tiempos del tambor y los distintos movimientos del salto. El sonido puede percibirse como un latido, pero esa imagen es una comparación expresiva, no una explicación documental de su origen.

Detenerse y reanudar el movimiento

En la descripción de 1996, cuando la Dalla se detiene para adaptarse al avance de la Procesión, el Tabal da golpes seguidos que disminuyen de intensidad para indicar la parada a los demás danzantes. Cuando el cortejo vuelve a avanzar, repite las señales para anunciar la reanudación. Es una coordinación del grupo de la Danza con el conjunto de la Procesión.

La túnica y el casco

El Tabal viste una túnica, en lugar del traje ajustado de los danzantes, y lleva un casco en forma de calavera. La diferencia de vestuario corresponde a una función distinta: camina y toca mientras los otros bailan. La visibilidad limitada por el casco exige atención a los movimientos del grupo.

Aprender y transmitir la función

Serrà documenta la participación del Tabal en los ensayos, las indicaciones a los pequeños y la preparación del relevo. El toque, la observación y la experiencia forman parte de un mismo aprendizaje. El paso por distintos papeles que recoge el libro describe posibilidades de aquella etapa, no una sucesión obligatoria para todos.

Las Antorchas acompañan al Tabal y aportan luz al grupo.

El Tabal durante la Adoración
El Tabal en el carrer dels Cargols

Fuentes y contexto

Màriam Serrà, Verges i la processó que no es veu (1998), pp. 128–129; 132–134; descripción de la Procesión observada en 1996.