Joaquim Ferrer i Amer (Verges, 28 de abril de 1921 – 4 de octubre de 1996).
Si viene a Verges y pregunta por Joaquim Ferrer, casi nadie sabría decirle quién era, ya que todo el mundo lo conocía como Quim Gil.
De familia de músicos, recibió las primeras nociones de su padre, músico que tocó en la Cobla Emporitana, y amplió su formación con los maestros Vallespí, Cantó (piano) y Civil (armonía y composición). A los trece años ya tocaba en la cobla de Verges, y en el año 1947 dirigía la Cobla Emporitana de la misma población, y era reconocido como un buen fiscornaire y pianista. Sucedió a Manuel Saderra en la dirección de la cobla La Principal de Girona y posteriormente tocó en la Cobla Baix Empordà. En sus últimos años (1984) también tocó en la cobla torroellense Foment de la Sardana.
Quim estuvo muy vinculado a la vida de la villa ampurdanesa. Participó en su Procesión más de sesenta años: primero como Apóstol, en la posguerra como “manaja” y finalmente tocando el fiscornio en el cuadro de la Verónica, en la época en que este actuaba por separado —era el Stabat Mater sin voz, solo con dos flautas y un fiscornio—. Posteriormente, el propio Ferrer amplió la música del Stabat Mater para que comprendiera también un grupo de quince a veinte cantores (que en la actualidad ya son 30) y desde entonces es un cuadro de una belleza inenarrable.
En 1954, Ferrer fue profesor de solfeo del futuro cantautor Lluís Llach, y durante unos años lo fue del músico vergelitense Ramon Juanmiquel i Julià, quien sucedió a Ferrer en la dirección del Stabat Mater de la procesión.
Joaquim Ferrer i Amer (Verges, 28 de abril de 1921 – 4 de octubre de 1996).
Si viene a Verges y pregunta por Joaquim Ferrer, casi nadie sabría decirle quién era, ya que todo el mundo lo conocía como Quim Gil.
De familia de músicos, recibió las primeras nociones de su padre, músico que tocó en la Cobla Emporitana, y amplió su formación con los maestros Vallespí, Cantó (piano) y Civil (armonía y composición). A los trece años ya tocaba en la cobla de Verges, y en el año 1947 dirigía la Cobla Emporitana de la misma población, y era reconocido como un buen fiscornaire y pianista. Sucedió a Manuel Saderra en la dirección de la cobla La Principal de Girona y posteriormente tocó en la Cobla Baix Empordà. En sus últimos años (1984) también tocó en la cobla torroellense Foment de la Sardana.
Quim estuvo muy vinculado a la vida de la villa ampurdanesa. Participó en su Procesión más de sesenta años: primero como Apóstol, en la posguerra como “manaja” y finalmente tocando el fiscornio en el cuadro de la Verónica, en la época en que este actuaba por separado —era el Stabat Mater sin voz, solo con dos flautas y un fiscornio—. Posteriormente, el propio Ferrer amplió la música del Stabat Mater para que comprendiera también un grupo de quince a veinte cantores (que en la actualidad ya son 30) y desde entonces es un cuadro de una belleza inenarrable.
En 1954, Ferrer fue profesor de solfeo del futuro cantautor Lluís Llach, y durante unos años lo fue del músico vergelitense Ramon Juanmiquel i Julià, quien sucedió a Ferrer en la dirección del Stabat Mater de la procesión.
