El Capdanser: la guadaña y la coordinación de la Danza de la Muerte

El Capdanser, conocido como la Dalla, encabeza los cinco esqueletos danzantes de la Danza de la Muerte. El ritmo lo marca el Tabal, con quien coordina el avance del grupo. La guadaña y el baile expresan la muerte que siega las vidas sin distinguir edad ni condición.

La guadaña y el «Nemini parco»

Serrà describe una reproducción de madera de tamaño natural de una herramienta de siega con la inscripción latina Nemini parco: «No perdono a nadie». Este mensaje universal pertenece a la tradición de las danzas de la Muerte; no prueba que el objeto o la coreografía se hayan mantenido intactos desde la Edad Media.

El giro completo y el avance de espaldas

La Dalla es el único danzante que realiza una vuelta completa en su evolución. En el relato de 1996, avanza de espaldas al sentido de la Procesión, mirando a los otros esqueletos. Debe ajustar el movimiento de la guadaña a la anchura de la calle y mantener la distancia con el grupo precedente.

El casco de calavera limita la visibilidad. Esta función requiere orientación, resistencia y coordinación: la precisión del baile depende también de adaptarlo al espacio. Serrà describe la etapa de 1996; eso no establece un reglamento actual de edades o selección.

Vestuario y posición

El traje negro con el esqueleto pintado y el casco de calavera lo vinculan con los demás danzantes. Detrás se sitúa la Bandera, referencia central de la formación. En la Calle de los Caracoles, el grupo pasa bajo la luz de las pequeñas lámparas de los muros.

Maestro de baile
Foto: Mauro De Bettio – https://www.maurodebettio.com/ | Instagram

Fuentes y contexto

Màriam Serrà, Verges i la processó que no es veu (1998), pp. 121–122; 128–130; descripción de la Procesión observada en 1996.