En el calendario cristiano, el Viernes Santo es el viernes anterior al día de la Pascua de Resurrección. Se conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz y se integra en las festividades de la Semana Santa. Este día es festivo en todos los Países Catalanes, excepto en la Cataluña del Norte, y generalmente en muchos países de población mayoritariamente cristiana.
Tradición y Observancia
Históricamente, el mensaje de Jesús llegaba con facilidad a las multitudes, como se refleja en diferentes pasajes del Evangelio, pero resultaba poco satisfactorio para los saduceos (secta de los hebreos aliada con los romanos) y los fariseos, a quienes calificaba de hipócritas. Por otro lado, en aquel tiempo el poder en Israel estaba corrompido (al menos desde el punto de vista actual).
Por una parte, estaban los romanos, que nominalmente tenían un poder absoluto. Sin embargo, permitían, como en la mayoría de los lugares de su dominio, que las autoridades locales gobernasen, al menos, en asuntos de poca entidad. Como ya se ha dicho, el poder era corrupto, por lo que los cargos más importantes del Sanedrín, y el de Sumo Sacerdote, eran comprados. También cabe decir que las principales autoridades de la región estaban emparentadas entre sí, y con los romanos. No es de extrañar, pues, que la predicación de este rabino, que detractaba a las autoridades, acabase con su ejecución.
Antiguamente, en Cataluña, el Viernes Santo comenzaba con un viacrucis solemne y silencioso de madrugada, y por la tarde tenía lugar la función litúrgica. Otros actos de luto incluían los sermones de las siete palabras, para los que se invitaba, sobre todo en las catedrales, a predicadores famosos. También salían este día procesiones de luto en muchos lugares (Perpiñán, Tarragona, Andorra). Era un día de luto absoluto, lleno de prácticas y supersticiones populares: no se podía barrer, las mujeres encintas podían curar llagas, se podían poner cluecas, se podía adivinar el futuro, y daba suerte hacer caridad a los pobres.
Viernes Santo en Verges
Hoy en Verges encontrarán un pueblo fantasma, ya que todo el mundo descansa del esfuerzo de los últimos días y en especial de la noche anterior. Eso sí, los servicios municipales de limpieza ya se habrán encargado de no dejar ningún rastro del movimiento de la última noche. Aun así, algunas abuelas madrugadoras volverán a barrer su tramo de calle y además echarán agua para que esté todavía más limpio.
Otros madrugadores son los encargados de los misterios y el párroco, que a las 10 ya empezarán a retirar las flores de cada imagen, la limpiarán y la dejarán en su sitio.

Viernes Santo, los discípulos lloran ante el sepulcro de Jesús
Última actualización: 13/02/2026