Mateu ha sido, sin duda alguna, la persona que ha actuado durante más tiempo en la Dansa de la Mort, puesto que entró con solo 8 años para llevar uno de los platillos de la ceniza, más adelante llevó el reloj y cuando el vestuario se le quedó pequeño, hizo de manaja y de apóstol. Una vez finalizado su crecimiento, se reincorporó al cuadro que había tenido que dejar, pero esta vez en el personaje de la Guadaña, el cual interpretó durante 24 años, interrumpidos solamente por los 4 años en que la procesión dejó de salir a causa de la Guerra Civil. Finalmente, al hacerse mayor, pasó a desempeñar el papel de responsable de la Muerte, el Timbal, y ya no lo abandonó durante 34 años, hasta el momento en que tuvo que danzar al ritmo de otro timbal, el de su propia muerte.
Falleció el 15 de enero de 1990 y aquella Semana Santa la legión de manages ofreció un saludo de respeto al pasar por delante de su casa. Pero el momento más emotivo fue cuando la Dansa de la Mort se detuvo ante la puerta de can Feliu y, de manera improvisada, cada figurante alargó lentamente el utensilio que llevaba en la mano para rendir el último homenaje a aquel que, además de haberlos llevado prácticamente todos, tan fielmente los había hecho mover al son del timbal durante tantos años.
