En Verges, el Sábado Santo pone a los niños en primer plano. Dos días después de la gran noche, la Processó dels Petits, la Procesión de los Pequeños, vuelve a llevar la Pasión a las calles, con menos participantes y un recorrido más corto. Es una forma de hacer suya una fiesta que han visto preparar y representar a los mayores.
La Procesión de los Pequeños
La representación comienza en la plaza y continúa por las calles. Reaparecen personajes, versos y gestos de la Procesión del Jueves Santo, adaptados a las posibilidades de los niños. En la descripción de Màriam Serrà de 1996, la Danza infantil aparece con seis componentes, sin las cuatro antorchas del grupo adulto.
En su relato de 1996, Màriam Serrà describe a las manages infantiles con pantalones de chándal rojos. Resume bien el espíritu de la jornada: los pequeños imitan a los mayores con lo que tienen a mano y con toda la seriedad del mundo. El vestuario y otros detalles pueden cambiar con los años.
No es solo una versión más pequeña de la fiesta. Aquí se aprende a recitar ante el público, a seguir el ritmo y a asumir una responsabilidad compartida. Así se transmite la Procesión, de cerca, con el apoyo de las familias y el ejemplo de quienes ya participan.
Un día de espera; una noche de Pascua
En el calendario católico, el Sábado Santo recuerda a Jesús en el sepulcro. Durante el día, antes de la Vigilia Pascual, no se celebra misa. Es un tiempo de silencio y espera dentro del Triduo Pascual.
Por la noche, la Vigilia Pascual abre la celebración de la Resurrección. Conviene distinguir, por tanto, el día del Sábado Santo de la celebración nocturna: la Vigilia sí incluye la Eucaristía y pertenece ya a la Pascua. Decir simplemente que el sábado no hay misa resultaría impreciso.
El nombre tradicional «Sábado de Gloria» sigue presente al hablar de esta jornada. En esta guía acompaña al de Sábado Santo, sin confundirlo con el Domingo de Pascua.
Para preparar la visita
La Procesión de los Pequeños suele celebrarse el Sábado Santo por la tarde. Consultad la programación de cada edición para confirmar la hora y el recorrido. Para la Vigilia y las demás celebraciones religiosas, seguid los avisos de la parroquia y del Obispado de Girona: el lugar y los horarios pueden variar cada año.
El conjunto de jornadas se recoge en la guía de la Semana Santa día a día.
Las comidas de los grupos y las caramelles
En su relato de la Semana Santa de 1996, Serrà describe comidas compartidas de participantes antes de la Procesión de los Pequeños. Eran encuentros de grupos y familias, distintos de la comida popular de arroz del Lunes de Pascua. La fiesta continuaba también fuera de las representaciones, alrededor de la mesa.
Serrà recoge también las caramelles que aquella noche, después de la Vigilia, los jóvenes cantaban por las calles y las casas. Explica la recuperación de repertorio con ayuda de partituras y cantores veteranos. Es otra forma de transmisión local, distinta de la representación infantil y de las comidas; su calendario de 1996 no es una convocatoria actual.
Fuentes y contexto
Màriam Serrà, Verges i la processó que no es veu (1998), pp. 138–144; descripción de la Procesión observada en 1996.
