Dentro del rico abanico de personajes y elementos que desfilan por las calles de la villa cada Jueves Santo, la Cruz de los Improperios ocupa un lugar destacado por su función didáctica y simbólica. En este sentido, no es una cruz desnuda, sino que se convierte en un estandarte que recoge todos los objetos que formaron parte de la Pasión de Jesús.
¿Qué es la Cruz de los Improperios?
La palabra “improperio” hace referencia a la ofensa o el escarnio. Asimismo, esta cruz muestra los instrumentos con los que Jesús fue humillado y torturado (los Arma Christi). En Verges, es portada con solemnidad durante el recorrido, permitiendo al público identificar cada pasaje del drama sagrado a través de sus objetos.
Los símbolos que cuelgan de ella
Si nos fijamos bien en la Cruz de los Improperios que recorre las calles vergelitenses, podemos ver detalles fascinantes. Cabe destacar la presencia de elementos como:
- El gallo: Que recuerda las negaciones de San Pedro.
- La bolsa de monedas: El símbolo de la traición de Judas.
- La corona de espinas, los clavos y el martillo: Los instrumentos de la crucifixión.
- La escalera y la lanza: Que evocan el descendimiento y la herida en el costado.
- La columna y los flagelos: Representando la flagelación.
Un elemento clave de la procesión por las calles
Por otro lado, a diferencia de los cuadros escénicos donde hay diálogo, la Cruz de los Improperios habla a través de la imagen. En resumen, es una pieza que invita a la reflexión del visitante mientras avanza por las estrechas callejuelas de la villa.
Finalmente, la Cruz de los Improperios es una muestra de cómo la Procesión de Verges mantiene viva la tradición medieval de enseñar la historia sagrada a través de los sentidos. Por este motivo, continúa siendo uno de los elementos más fotografiados y estudiados por su gran valor iconográfico.

