El Abanderado, llamado también la Bandera, ocupa el centro de los cinco esqueletos danzantes. Situado detrás de la Dalla, lleva los mensajes de la Danza de la Muerte y sirve de referencia para mantener la formación. Su solemnidad convive con una responsabilidad coreográfica precisa.
Una bandera, dos mensajes
La bandera negra muestra una calavera y huesos cruzados. Sus dos caras combinan Nemini parco («No perdono a nadie») y Lo temps és breu («El tiempo es breve»). La primera sentencia recuerda la universalidad de la muerte; la segunda, la brevedad de la vida. El Reloj añade la incertidumbre de la hora final.
Un objeto que ha cambiado
Serrà describe una bandera anterior con dos calaveras y un cambio de diseño vinculado a la salida de 1955: una sola calavera con los huesos cruzados y un mensaje distinto en cada cara. La continuidad del símbolo no significa que todas las banderas hayan sido idénticas o que siempre sea la misma pieza material.
El centro de la coreografía
En la descripción de 1996, la Bandera alterna la orientación lateral y queda sucesivamente frente a uno de los Platillos. Así controla las posiciones de los pequeños, las distancias y el suelo. El Reloj mantiene la alineación con la Bandera y la Dalla.
Los cinco danzantes forman una cruz que se adapta al espacio, con la Bandera en el centro y los Platillos a los lados. El traje de esqueleto y el casco de calavera lo integran visualmente en el conjunto.

Fuentes y contexto
Màriam Serrà, Verges i la processó que no es veu (1998), pp. 121–123; 130–132; descripción de la Procesión observada en 1996.