Maestro de baile

Las danzas antiguas y por imitación también las folclóricas actuales, presentan unas funciones que se encargan a uno de los danzadores en concreto.

Estas funciones las ejecuta el danzador que se conoce con el nombre de maestro de baile. Él es quien rige la danza; normalmente es uno de los componentes más experimentados y con más años de práctica. En la danza de la muerte de Verges este danzador se conoce con el nombre de «la dalla» (la guadaña) y por su posición extrema, es quien marca la dirección en la que avanzan el resto de componentes. Él se encarga de ganar terreno respeto a los otros cuadros de la procesión o de retener el paso para guardar el mínimo de espacio necesario. Avanza de espaldas a la dirección de la danza, pero como que hace una vuelta completa sobre él mismo puede observar su entorno a cada paso. De esta observación tendrá que deducir si hace avanzar o retener a la danza. También es el único danzador que hace una vuelta completa sobre él mismo, eso quiere decir que tiene que hacer un esfuerzo mayor al resto de danzadores. Así pues aparte de ser buen observador y experimentado, tendrá que tener gran agilidad y resistencia física. Para reunir esas cualidades nada mejor que un danzador adulto, por esa razón, él es uno de los danzadores mayores.

La posición del cuerpo en la danza, a parte de las piernas, es completamente estática, no puede hacer movimientos con los brazos ya que los necesita para aguantar el instrumento que lleva, la guadaña.

La posición de cuerpo y brazos es la propia de un segador, la hoja de la guadaña a raíz del suelo y las manos sujetando las manijas de la guadaña; no hace la torsión propia de segar ya que con las piernas ejecuta el movimiento de rotación que tiene encomendado.

La guadaña como instrumento simbólico es el más típico de la Muerte, es el más usado en las representaciones artísticas y hasta en otras danzas de la muerte que existían y que solo tenían un danzador, este llevaba la guadaña.